2026, Número 1
Cir Plast 2026; 36 (1)
¿Qué ha pasado con el linfoma anaplásico de células gigantes a diez años de estudio de esta patología en México? Reporte de una serie de casos y revisión narrativa de la literatura
Ramos-Gallardo, Guillermo; Carballo-Zarate, Adrián Alejandro; Vélez-Benítez, Estela; Cuenca-Pardo, Jesús; Vega-Sánchez, Marcelo A; Joya-Virgen, Karla
RESUMEN
El linfoma anaplásico de células gigantes asociado a implantes mamarios (BIA-ALCL) es una neoplasia poco frecuente pero clínicamente relevante. Su manifestación más común es el seroma tardío unilateral en pacientes con implantes texturizados. En México, la vigilancia de esta complicación ha permitido un mejor entendimiento epidemiológico, diagnóstico y terapéutico a lo largo de la última década. Se realizó una revisión narrativa en PubMed, Embase, Cochrane, Medline, Fisterra, Medigraphic y Google Scholar, en la que se incluyeron estudios en inglés y español relacionados con BIA-ALCL, carcinoma epidermoide asociado a implantes, seroma crónico y capsulectomía en bloque. Asimismo, se integró información de los registros nacionales disponibles sobre casos sospechosos y confirmados. El síntoma inicial más frecuente es la asimetría mamaria secundaria a seroma después del primer año de implantación. El proceso diagnóstico incluye ultrasonido, aspiración del líquido periprotésico para análisis microbiológico, citológico e inmunohistoquímico, siendo CD30 el marcador primordial. El tratamiento debe ser multidisciplinario; la capsulectomía en bloque se considera el estándar en casos confirmados. En México, hasta 2024, se han analizado 373 casos sospechosos, con 18 diagnósticos positivos, lo que refleja un incremento en la identificación de esta patología. Se concluye que, aunque el BIA-ALCL continúa siendo una entidad rara, la experiencia acumulada ha fortalecido la detección oportuna y el manejo especializado. La capacitación del cirujano plástico, el envío adecuado de muestras y la vigilancia nacional son esenciales para mejorar los resultados clínicos. La difusión científica y el registro continuo permitirán optimizar estrategias de diagnóstico y tratamiento, en beneficio de las pacientes.